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La Coctelera

jorge-alejandro

25 Octubre 2007

MIENTRAS UNOS RIEN OTROS LLORAN

MIENTRAS UNOS RIEN OTROS LLORAN

La vida no se va con la muerte, para algunos simplemente es un paso a la memoria de sus actos, quedando grabados en el recuerdo de muchas personas gracias a sus buenas obras en la tierra, no hay que esperar estar muerto para dejar un buen recuerdo.

“La primera condición para la
inmortalidad es la muerte.”
Stanislaw Jerzy Lec

Sentado escribiendo esta crónica entro una llamada anunciando la muerte de la abuela de unos primos hace unos meses se habían ido con su padre al extranjero, la vida cambia cuando uno menos se lo imagina y en ese momento es cuando puede que se valore mas a los seres que tenemos vivos y nos haga pensar.

La inmortalidad

Es irónico pensar que mientras unos ríen otros lloran en el mismo lugar, unos por que ya no tiene a un ser querido y otros por que algo bueno les paso y vienen a agradecer, entrar a un cementerio causa muchas sensaciones era una tarde soleada, los rayos del sol entran entre las paredes, donde yacen los cuerpos de los que alguna vez estuvieron vivos, entre muchas de las tumbas de tantas personas entre lideres de la nación personas del comuna y familias poderosas, se encuentra una tumba que llama mucho la atención.

Se destaca todas las tumbas, que varían mucho en su arquitectura entre piezas muy lujosas traídas de Italia, mármol, figuras elaboradas a mano talladas piezas que son muy antiguas o que ya están corroídas por el ambiente, rodeadas por palomas que vuelan de tumba en tumba esperando que los visitantes les den algo de comer, en su camino dejando todo muy sucio hay hasta mosquitos que pican a la gente.

Pero entre todos estos panteones hay uno en especial que se destaca, brilla con los rayos del sol, es la figura de un hombre, que parece que estuviera pensando mirando, mirando a los que pasaren por ahí, se encuentra muchas personas frente a el, con cara de felicidad y de asombro, gente de apariencia humilde, y que en su rostro expresan el buen corazón que tienen.

Están alrededor del mausoleo, Leo Sieggfried Koop, “un Alemán, nacido en Offenbach el 14 de Agosto de 1858, fue uno de los fundadores de Bavaria que contribuyo bastante al progreso de la empresa, según algunos de los que fueron sus empleados, “un muy buen patrón que se preocupaba por los pobres y por las personas que de una manera u otra necesitaban una ayuda económica”. Murió en Colombia el 15 de septiembre de 1927 y fue enterrado en el famosísimo cementerio central de Bogota.”

La mirada inocente, de la gente que lo visita esperando que sea el intermediario entre ellos y Dios, esperando una ayuda por la bondad que tuvo en vida, acá no importan clases sociales, solo importa la fe, lo visita todo tipo de gente hasta los travestís y las prostitutas que están cerca de la zona, según Jorge Arias un celador que patrulla todo el cementerio, hay seis personas una familia, compuesta por un padre su esposa y su hija, también están allí un joven, una madre y su hija.

Ahí se encuentran “Los restos de este personaje, con los de su esposa, Mary Castello de Koop, sus familiares Juanita Koop y Ana Uribe, permanecen cerca, cuyo centro es adornado por una estatua de bronce de un hombre sentado sobre una silla donde a diario, se reúne un grupo de personas, que en coro armonioso, suplican desde hace varios años a Dios, que le den el descanso eterno, acompañado de una larga fila de espera, para subir hacia la estatua, acercársele al oído y pedirle rápidamente favores, dejándole como una forma de agradecimiento, un pequeño ramo de flores sobre sus manos.”

El joven llamado Germen, la señora Silvia y su hija Juliana brillan la figura con mucha felicidad, mientras la otra familia los mira impacientes esperando su turno, sus rostros expresan una alegría que contagia, la energía con la que lo limpian es contagiosa mientras comentan lo que al alma de Leo Koop le gusta que le hagan, Germa es de Medellín su apariencia es humilde, su tono de piel es morena es delgado y alto, con una amabilidad envidiable le gusta hablar y se expresa bien comente con fulgor, como conoció esta historia y que lo llevo a venir desde su tierra a Bogotá.

Un día sentado frente a su televisor, vio un especial realizado para el canal History chanell por el conocido periodista Guillermo Prieto LaRota “Pirry”, muy conocido por su trabajo en crónicas para televisión, escucho la historia del cementerio central y decidió venir a Bogotá para que con una ayudita divina por intermedio del señor Leo koop, poder hacer su sueño realidad, comenta con agradecimiento su historia.

Al relatar su hazaña brillan sus ojos de alegría y su rostro deja ver una gran sonrrisa, para el la oportunidad de viajar a España por intermedio del sena y poder trabajar aya era una posibilidad muy lejana por el gran numero de personas que se presentan a la convocatoria y un tiempo después de haberle pedido en el oído a la figura de bronce, salio elegido para viajar, como dicen la fe mueve montañas, traspasando barreras.

Entonces de un momento a otro entre la conversación habla Silvia una mujer blanca, cabello castaño, alta contextura gruesa, que invita a los que la ven a que le hagan una petición y que si es con mucha fe seguro se les cumple y con la promesa de venir y limpiar su estatua, cuando se cumpla el deseo, sus palabras intrigan a la gente que con la esperanza de mejorar sus vidas, vienen hasta acá sin importar la distancia.

Silvia habla de la petición que se le cumplió, lo hizo por su hija mayor, talla la figura con un pequeño cepillo y brilla metal para después brillarla con una tela que tiene en su mano, su hija menor Juliana, a su lado le ayuda a limpiar la figura de un momento a otro cambia y empieza a brillar cada vez mas cuando los rayos del sol la tocan, ella incita a la gente que la observa a pedirle y les da explicaciones de cómo lo deben hacer.

Dice usted se le acerca a un oído y así en voz baja le pide y le promete también que lo viene a limpiar después que le cumpla, por que a el le gusta estar muy limpio, dice a la gente pasen el es para todos tranquilos que yo les doy permiso y luego sigo limpiando, así la otra familia que la observa tiene la oportunidad de pasar y hacer su petición.

La vida es una sola la muerte es eternidad y así pasen los años o incluso siglos, si la bondad es muy grande aquella persona será inmortal en los pensamientos de mucha gente eternamente como lo es actualmente el señor Leo Koop, después de muchos años de su muerte sigue brindando esperanza y un cambio de vida para muchos, mientras tanto seguiré esperando que se me cumpla el deseo que yo también le pedí.

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